lunes, 9 de diciembre de 2019
domingo, 1 de diciembre de 2019
¿Quieres saber cuál es tu misión? Te invito a averiguarlo.
La verdad es que no iba a contar nada de esto, sin embargo hoy por la mañana, me he conectado para mirar un rato los grupos de Tarot y me sorprende la cantidad de gente queriendo encontrar a través del Tarot respuestas a cosas como: ¿cuál es mi vocación? ¿cuál es mi misión en la vida? (suena parecido, no es lo mismo) ¿cuál es mi corrección? ¿quién soy? ¿qué vine a hacer en este mundo? ¿cuál es o cuándo llegará mi alma gemela? Entonces fue que decidí sentarme frente al PC para contarles esto que me ha pasado y llamarles un poco la atención también.
Gente, no sean tramposos. El Tarot les va a decir ahora, cuál es el siguiente paso quizá o en qué enfocarse para avanzar, pero no les hará su trabajo. Ustedes encarnaron precisamente para descubrir todo eso por sí mismos, en la vida, con sus luces y sombras, sólo deben estar atentos a cada invitación que la vida les haga.
Cuando el universo quiere generar cambios en ti te invita a sitios inesperados, porque si lo puedes esperar no será algo de verdad nuevo o transformador. Ustedes saben que yo no soy cristiana ¿verdad? pues hace algún tiempo estoy infiltrada en un movimiento católico. Freaky ¿no? La historia de cómo llegué allí es divertida, justamente después de un intenso trabajo espiritual acorde a mi propia fe. Como punto de partida al trabajo yo tenía que pedir algo y como mi vida es muy buena yo sólo podía pedir respuesta a ¿qué hago yo con todo esto?... Con ese sentido del humor retorcido que caracteriza al universo, 40 días después, cuando debía manifestarse materialmente todo el esfuerzo de mi trabajo viene mi esposo un día y me dice: "nos han invitado a vivir un retiro de la iglesia".
No les puedo contar nada pero sí les puedo contar que fui, y que no, no me convertí al catolicismo de vuelta. Sigo siendo estudiante de kabalah, mística esotérica o lo que sea que soy. Es más, mis convicciones son más firmes. Sin embargo también sigo yendo con ellos. Y aunque sus temas doctrinales no me llegan en lo más mínimo (tengo serios problemas con la trinidad, con María y con esta idea de que los cristianos son los que interpretan "bien" la Torah, qué pedantería más tonta), siempre salgo de esas reuniones con algo en limpio. Puede ser una visión, una idea, una pregunta o una respuesta, pero siempre salgo con algo de ahí, como si el universo se burlara de mí (punto aparte es que me recuerda a aquello de las perlas en el barro, sugiriendo que yo soy el cerdo).
Estoy viviendo la contradicción más grande de mi vida, pues me siento definitivamente fuera de lugar allí, y al mismo tiempo, justo donde tengo que estar.
¿Puede ser eso?
Fui invitada a este retiro absurdo y decidí asistir. Pude haber dicho que no y tendría mucho sentido porque ¿qué va a hacer una persona como yo a una comunidad católica? me encargué de dejar muy claro a las personas que me invitaron que no creo que Jesús sea Dios, ni que María fuera siempre virgen, que leo el Tarot y soy estudiante de magia, y que pienso que la iglesia perdió el rumbo hace siglos y que la curia no es capaz de recuperarlo ni permite que los laicos lo hagan, y también a las personas dentro del retiro, casi deseando que me echaran cagando por hereje. ¿Y saben qué? fui tratada, no perdón, soy tratada al día de hoy con respeto... y no sólo eso, con un amor espectacular, que todavía me emociona al punto en que al escribirlo se me aprieta la garganta. Y tengo que decirlo porque es justo. La vida misma me abofeteó en mis prejuicios, literalmente.
Somos invitados cada día, pero la mayoría de las veces somos incapaces de verlo. A abandonar el egoísmo, la autosuficiencia y el sectarismo de creer que ya descubrimos lo que somos, que tenemos más luz que el de al lado o de que somos más buenos y que merecemos más de lo que tenemos, a abandonar el papel de víctimas, dejar de preguntarnos "¿por qué a mí?" para preguntarnos "¿y por qué no a mí?". A entender que en cada situación vivida, lo entienda yo o no lo entienda, hay un mensaje para mí, y un desafío que sólo yo puedo enfrentar.
Naciste como naciste, en la familia en la que naciste, vives lo que vives y eres quién eres hoy, sólo para poder hacer lo que sea que esté en tus manos hoy y con ello, realizar tu misión. Y así es cada día de tu vida, porque cada día de tu vida es tu misión. Y aunque creas que estás solo o sola, escucha a quien está a tu lado y verás que no es así, que todos estamos en el mismo tren, llenos de dudas y buscando algo que parece que nos rehuye constantemente. Somos todos hermanos en ese gran salto al vacío que es vivir la vida.
Pero podemos tratar de darlo y de acompañarnos con alegría.
Debemos tratar. Eso lo aprendí de un grupo de católicos.
El universo tiene un humor muy retorcido, sí, pero nunca te envía a un lugar en el que no haya algo edificante especialmente para ti. Tu misión es aceptar la invitación a vivir tu vida y a transformarla en algo que te haga feliz, tan simple y tan complejo como eso.
Un abrazo.
viernes, 15 de noviembre de 2019
¿Por qué me cuesta tanto aprender a leer el Tarot?
Hace algún tiempo decidí volver a hacer clases de Tarot, algo que había dejado de lado porque sentía yo que la gente no estaba dispuesta a hacer el esfuerzo que según yo implicaba aprender (perdónenme, era muy joven 😓😅 y ya sé que el problema obviamente no eran las personas, era la profesora 😂). Y claro, volver ahora después de tantos años (cerca de 10) con una perspectiva más amplia me ha ayudado a darme cuenta de algunos problemas que no dependen ni de los profesores ni de los alumnos, sino de la cultura esotérica latinoamericana que aun no se decide si comprende el Tarot como un ejercicio subjetivo, rico para relacionarse con uno mismo y a través de eso con el mundo; o, como un ejercicio donde los poderes psíquicos son lo que mandan y se trata de qué tanto le "achuntes". Esa ambivalencia confunde a los que recién empiezan, y les hace pensar que debe haber algo malo en ellos, que quizá son estúpidos o simplemente no tienen lo necesario.
Así que quiero decirte que el problema no eres tú, no es que tú no tengas talento, ni tampoco es que hayas llegado tarde a la repartición de intuición, la intuición la tienes, te lo aseguro 100%. Te digo con toda seguridad que el Tarot lo puede aprender cualquier persona común y corriente (nada más corriente que yo), a algunos les costará más y a otros menos, pero todos pueden con el trabajo apropiado y con persistencia.
Entonces ¿Qué necesitas para aprender a leer el Tarot?
Pues un cerebro (con una mente abierta), un tarot, y disposición a equivocarte y seguir practicando como si no hubiera un mañana. Nada más.
Pero si ya tengo todo eso ¿por qué no lo logro?
Hay varias problemas que te pueden estar afectando y aquí no los voy a nombrar todos, pero uno de las más fundamentales puede ser que esperas encontrar un método que sea La Verdad, cual Biblia que baja del cielo inspirada por Dios, eterna e infalible, que te asegure que sabrás con toda seguridad lo que va a pasar y nunca te equivocarás. Pues, amig@, si es eso lo que te pasa (y piénsalo bien, que a veces no nos damos cuenta) ya te digo que puedes esperar sentad@.
A pesar de que hay un montón de autores que intentan venderse a sí mismos como elegidos, cuyo sistema único e irrepetible viene a rescatar el Tarot de la ignominia en la que lo han puesto todos los otros ignorantes (los otros ignorantes somos todos los demás), la verdad histórica es que el tarot fue creado para jugar naipes, y hemos sido los seres humanos los que lo desarrollamos, juntos, a lo largo del tiempo, para hacerlo la increíble herramienta esotérica, artística, psicológica y mágica que es hoy.
Entonces, si no hay una verdad, ¿cómo sé que lo estoy haciendo bien?
Te lo dirán las personas y lo verás en tu día a día. Con práctica te irás soltando, e irás desarrollando un método, aprendiendo de cada experiencia y de cada comentario. Te cuesta porque no es fácil, no te compares con los demás, tú eres una persona diferente y tienes tus propios tiempos. Si de verdad te gusta esto, persevera, porque como dice el dicho el que persevera alcanza. Un gran abrazo.
Así que quiero decirte que el problema no eres tú, no es que tú no tengas talento, ni tampoco es que hayas llegado tarde a la repartición de intuición, la intuición la tienes, te lo aseguro 100%. Te digo con toda seguridad que el Tarot lo puede aprender cualquier persona común y corriente (nada más corriente que yo), a algunos les costará más y a otros menos, pero todos pueden con el trabajo apropiado y con persistencia.
Entonces ¿Qué necesitas para aprender a leer el Tarot?
Pues un cerebro (con una mente abierta), un tarot, y disposición a equivocarte y seguir practicando como si no hubiera un mañana. Nada más.
Pero si ya tengo todo eso ¿por qué no lo logro?
Hay varias problemas que te pueden estar afectando y aquí no los voy a nombrar todos, pero uno de las más fundamentales puede ser que esperas encontrar un método que sea La Verdad, cual Biblia que baja del cielo inspirada por Dios, eterna e infalible, que te asegure que sabrás con toda seguridad lo que va a pasar y nunca te equivocarás. Pues, amig@, si es eso lo que te pasa (y piénsalo bien, que a veces no nos damos cuenta) ya te digo que puedes esperar sentad@.
A pesar de que hay un montón de autores que intentan venderse a sí mismos como elegidos, cuyo sistema único e irrepetible viene a rescatar el Tarot de la ignominia en la que lo han puesto todos los otros ignorantes (los otros ignorantes somos todos los demás), la verdad histórica es que el tarot fue creado para jugar naipes, y hemos sido los seres humanos los que lo desarrollamos, juntos, a lo largo del tiempo, para hacerlo la increíble herramienta esotérica, artística, psicológica y mágica que es hoy.
Entonces, si no hay una verdad, ¿cómo sé que lo estoy haciendo bien?
Te lo dirán las personas y lo verás en tu día a día. Con práctica te irás soltando, e irás desarrollando un método, aprendiendo de cada experiencia y de cada comentario. Te cuesta porque no es fácil, no te compares con los demás, tú eres una persona diferente y tienes tus propios tiempos. Si de verdad te gusta esto, persevera, porque como dice el dicho el que persevera alcanza. Un gran abrazo.
miércoles, 6 de noviembre de 2019
Chile: Nuestra torre.
Soy chilena.
Escribo esta entrada con dos objetivos, uno es el de expresarme como cualquier otr@ compatriota, y el otro, es responder a una pregunta que dio vueltas y que de hecho, más de alguien me hizo:
"Si el tarot es tan bakán (genial) ¿por qué no les dijo lo que iba a pasar?"
Es una pregunta válida, sin duda, y frecuente, también. Es común escuchar "si pudieran ver realmente el futuro serían ric@s". Otras personas, menos maliciosas y sarcásticas, sólo preguntan hacia dónde vamos ahora, en qué va a acabar todo esto. He visto más de alguna tirada en Internet que pretende resolver esa interrogante. No estoy en contra, si alguien quiere hacer el ejercicio, hágalo y nos cuenta. He respondido en algunas lecturas sobre los destinos personales de mis consultantes y para mí misma, pregunté si era aconsejable dejar el país, pero sobre el destino de la Nación no he preguntado. Hace mucho tiempo que dejé de mirar al futuro, sólo veo el presente, porque si no entendemos el presente y el pasado, no tenemos herramientas para cambiar el futuro.
Las naciones son entes vivos, conformados por miles o millones de personas que como células cumplen una función en su sociedad. El igual que no me siento capaz de dar un diagnóstico médico, no me siento capaz de diagnosticar a esta larga franja de tierra en la que nací. Puedo hacer un análisis de su vida espiritual, que de hecho lo hice más de alguna vez en mi perfil personal, con palabras que ahora parecen premonitorias. En clave de Tarot, Chile ha transitado por los últimos 30 años entre el colgado y el diablo: hemos sostenido un sistema que nos ahoga (colgado), haciéndole cambios que nos permitieron mantener un equilibrio (muerte+templanza) pero que no solucionaban nada, más bien eran aprovechados por algunos para aumentar el abuso (diablo). Un día, un grupo de estudiantes que llevaban años marchando, protestando y tomándose su colegio sin ser escuchados, decidieron a modo de protesta, entrar todos juntos al metro y saltar los torniquetes para usar el servicio sin pagarlo. Incluso se grabaron. Se les quitó importancia, porque ellos no están en el sistema: no trabajan, no pagan impuestos y por lo tanto se dijo que representaban la típica rebelión de su edad y pensaron que se les iba a pasar cuando crecieran. Lo sé porque soy apoderada de ese colegio, mi hijo se graduó este año de la educación media allí.
Pero se equivocaron.
Esa fue la chispa que encendió la yesca social que venía acumulada. Ese fue el rayo de nuestra torre.
La torre es una carta muy bella, porque representa el cómo el sistema interviene para ponernos en vereda cuando no logramos evolucionar por nosotros mismos, como una madre que regaña a su hijos cuando hace mal, pero deja el proceso de reconstrucción en nuestras manos. Una marcha de un millón y medio de personas es una estrella, sin duda, no obstante, también tenemos muchas lunas: entre violaciones a los DDHH, incendios y delincuencia común que se aprovecha del pánico, hemos visto las sombras de nuestro pueblo y de nuestros gobernantes.
¿Llegaremos a encontrar el Sol? ¿llegaremos a una autoconsciencia como pueblo? Quizá. estamos batallando por encontrar la claridad y no caer en el orgullo y la autocomplacencia.
Si alguien me pregunta por qué el Tarot no lo advirtió, diría que sí lo advirtió, lo advierte diariamente, cada vez que alguien toma un mazo de cartas para leerlo. La única diferencia es que lo hace desde el individuo. Todos pasamos por este mismo proceso, a nivel individual. Nos quedamos en un trabajo que no nos hace felices, con una pareja a la que no amamos, nos justificamos para no resolver los problemas con nuestras familias y para alejarnos de nuestros amigos y así, cuando todas las células están enfermas, el cuerpo entero colapsa, el sistema te manda un mazazo para que digas "¡diablos! algo tiene que cambiar".
No sé lo que va a pasar con certeza. Sólo espero que este proceso nos ayude a dar un paso más en nuestro crecimiento como país, que lleguemos a ese Mundo para que se nos abra una nueva puerta en el ciclo de la vida.
Escribo esta entrada con dos objetivos, uno es el de expresarme como cualquier otr@ compatriota, y el otro, es responder a una pregunta que dio vueltas y que de hecho, más de alguien me hizo:
"Si el tarot es tan bakán (genial) ¿por qué no les dijo lo que iba a pasar?"
Es una pregunta válida, sin duda, y frecuente, también. Es común escuchar "si pudieran ver realmente el futuro serían ric@s". Otras personas, menos maliciosas y sarcásticas, sólo preguntan hacia dónde vamos ahora, en qué va a acabar todo esto. He visto más de alguna tirada en Internet que pretende resolver esa interrogante. No estoy en contra, si alguien quiere hacer el ejercicio, hágalo y nos cuenta. He respondido en algunas lecturas sobre los destinos personales de mis consultantes y para mí misma, pregunté si era aconsejable dejar el país, pero sobre el destino de la Nación no he preguntado. Hace mucho tiempo que dejé de mirar al futuro, sólo veo el presente, porque si no entendemos el presente y el pasado, no tenemos herramientas para cambiar el futuro.
Las naciones son entes vivos, conformados por miles o millones de personas que como células cumplen una función en su sociedad. El igual que no me siento capaz de dar un diagnóstico médico, no me siento capaz de diagnosticar a esta larga franja de tierra en la que nací. Puedo hacer un análisis de su vida espiritual, que de hecho lo hice más de alguna vez en mi perfil personal, con palabras que ahora parecen premonitorias. En clave de Tarot, Chile ha transitado por los últimos 30 años entre el colgado y el diablo: hemos sostenido un sistema que nos ahoga (colgado), haciéndole cambios que nos permitieron mantener un equilibrio (muerte+templanza) pero que no solucionaban nada, más bien eran aprovechados por algunos para aumentar el abuso (diablo). Un día, un grupo de estudiantes que llevaban años marchando, protestando y tomándose su colegio sin ser escuchados, decidieron a modo de protesta, entrar todos juntos al metro y saltar los torniquetes para usar el servicio sin pagarlo. Incluso se grabaron. Se les quitó importancia, porque ellos no están en el sistema: no trabajan, no pagan impuestos y por lo tanto se dijo que representaban la típica rebelión de su edad y pensaron que se les iba a pasar cuando crecieran. Lo sé porque soy apoderada de ese colegio, mi hijo se graduó este año de la educación media allí.
Pero se equivocaron.
Esa fue la chispa que encendió la yesca social que venía acumulada. Ese fue el rayo de nuestra torre.
La torre es una carta muy bella, porque representa el cómo el sistema interviene para ponernos en vereda cuando no logramos evolucionar por nosotros mismos, como una madre que regaña a su hijos cuando hace mal, pero deja el proceso de reconstrucción en nuestras manos. Una marcha de un millón y medio de personas es una estrella, sin duda, no obstante, también tenemos muchas lunas: entre violaciones a los DDHH, incendios y delincuencia común que se aprovecha del pánico, hemos visto las sombras de nuestro pueblo y de nuestros gobernantes.
¿Llegaremos a encontrar el Sol? ¿llegaremos a una autoconsciencia como pueblo? Quizá. estamos batallando por encontrar la claridad y no caer en el orgullo y la autocomplacencia.
Si alguien me pregunta por qué el Tarot no lo advirtió, diría que sí lo advirtió, lo advierte diariamente, cada vez que alguien toma un mazo de cartas para leerlo. La única diferencia es que lo hace desde el individuo. Todos pasamos por este mismo proceso, a nivel individual. Nos quedamos en un trabajo que no nos hace felices, con una pareja a la que no amamos, nos justificamos para no resolver los problemas con nuestras familias y para alejarnos de nuestros amigos y así, cuando todas las células están enfermas, el cuerpo entero colapsa, el sistema te manda un mazazo para que digas "¡diablos! algo tiene que cambiar".
No sé lo que va a pasar con certeza. Sólo espero que este proceso nos ayude a dar un paso más en nuestro crecimiento como país, que lleguemos a ese Mundo para que se nos abra una nueva puerta en el ciclo de la vida.
sábado, 21 de septiembre de 2019
Cosas que pasan cuando eres tarotista
Después de mucho tiempo he decidido subirme al carro del vídeo, algo que no me gusta en particular pero siento que el contenido se hace más amable de esta manera. Definitivamente es algo complejo, desde tener un punteo de lo que vas a decir, grabar y lo más complicado: la edición. Pero estoy conforme con el resultado. Está hecho con más ganas y cariño que recursos, pero espero se identifiquen. Un gran abrazo.
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