domingo, 26 de abril de 2020
martes, 14 de abril de 2020
Glosario tarotístico 2 (enfoques y magia)
Me he dado cuenta de que a los que empiezan se les hace un lío de consejos y cosas que "deben" y "no deben" hacer, que ¡santas ruedas de la fortuna! qué miedo. Así que he escrito un segundo glosario, el primero está en este enlace. Pero en este miraremos qué debes tomar en cuenta cuando empiezas, para que vayas eligiendo qué debes hacer y qué no debes hacer.
Primero, y objetivamente, el Tarot es un mazo de cartas. Nada más. Todo lo demás que puede llegar a ser se lo da el uso que hace de él el tarotista. Es muy importante que lo tengas claro. Cada tarotista elige un Enfoque.
-Enfoque:
Es el marco teórico que el tarotista elige para usar su mazo. Esto incluye su visión de cómo funciona el mundo, el tiempo y la función del tarot en la vida del ser humano. En base a eso podríamos dividir los enfoques en tres: el enfoque adivinatorio, el enfoque esotérico y el enfoque terapéutico.
-Enfoque Adivinatorio:
Es la práctica del Tarot que lo considera un objeto que se usa para canalizar mensajes desde una entidad o divinidad o inteligencia superior a nosotros. El adivino (ad-divinus) está conectado directamente con la entidad y sólo entrega su mensaje, y si bien puede darlos de todo tipo, los más impactantes suelen ser los que hablan del futuro, ya que al ser "divinos" deben ser inequívocos (el Tarot no se equivoca), de lo que podemos deducir que hablan de un futuro que ya está dispuesto.
El fin de este enfoque es entonces comunicar un mensaje desde una entidad o inteligencia superior a los humanos y el Tarot se convierte entonces en una herramienta sagrada, lo que obliga a realizar ciertos rituales y a tener ciertos cuidados con el mazo para que conserve esa cualidad sacra.
-Enfoque Esotérico:
Es la práctica del Tarot que lo considera un objeto que se usa para escudriñar en las diversas realidades físicas y metafísicas del universo, con el fin de evolucionar espiritualmente. El enfoque esotérico ve al Tarot como una herramienta mágica que lo conecta con la inteligencia superior, pero al mismo tiempo, la reconoce como una manera de examinar y proyectar el interior del individuo, haciendo un puente entre ambos mundos. Para el enfoque esotérico lo importante es el ser humano y lo que este cree, por lo que los rituales son necesarios en la medida en que el tarotista los necesite.
Los mensajes del Tarot en este enfoque son orientativos, no hablan de un futuro irrevocable sino sólo de una proyección probable que debe ayudar a que el individuo se conozca a sí mismo, para encontrar su lugar en el mundo y alcanzar su máximo potencial, que son los objetivos del esoterismo.
-Enfoque Terapéutico:
En esta práctica del Tarot el enfoque está sólo en el individuo y su capacidad de encontrarse a sí mismo, sanando (de ahí que sea terapéutico) sus conflictos e inconsistencias internas a través de analizar las respuestas que tiene cada persona ante las ideas arquetípicas que se pueden asociar a las cartas, creando un lenguaje para comunicarse con el inconsciente del consultante. En este enfoque entonces, el tarot no es mágico ni sagrado, es sólo una herramienta terapéutica y por lo tanto, no necesita rituales.
La mayoría de los que practican este enfoque no proyectan el futuro en ninguna forma.
Dependiendo del enfoque que hayas elegido, entonces considerarás al Tarot como algo mágico o no. Esto es importante, porque si no consideras que el Tarot sea mágico entonces no necesitas para nada ni limpiarlo, ni magnetizarlo, ni menos consagrarlo para que te funcione.
-Limpiar (el Tarot):
Es un método por el cual eliminamos del mazo ciertas energías metafísicas que no queremos que el mazo tenga. Los hay muchos y muy diversos, desde dejar las cartas en sal, hasta darles reiki.
-Magnetizar o cargar (el Tarot):
Es un método por el cual le impregnamos al tarot ciertas energías metafísicas que queremos que el Tarot tenga. También las técnicas son muy diversas, porque la energía que se le impregna se elige de acuerdo al resultado que se quiere tener, por ejemplo, es muy común exponer al Tarot a la luz de la luna llena, debido a que la luna conecta con la emoción, la intuición y lo oculto.
-Consagrar (el Tarot):
Es un método por el cual entregamos al mazo a una entidad o fin exclusivo. La palabra consagrar viene de consecrare, que significa "hacer sagrado". La técnica que se use dependerá de a qué o quién se vaya a consagrar, cada entidad tendrá sus exigencias y requisitos. Cuando algo se consagra, se debe cumplir con los votos o promesas que se hayan realizado, porque de lo contrario el objeto se profana (de profanus "fuera del templo") y pierde su conexión con la entidad a la que se le ha conectado.
Otro artículo sobre estos términos en este link
Entonces ¿es obligatorio que todos los tarotistas carguen el mazo a la luz de la luna y lo guarden en un paño de seda y prendan velas y hagan oraciones de conexión y para conectar con alguna entidad antes de leer?
La respuesta es NO.
Sólo lo necesitas si has elegido alguno de los enfoques que llevan magia (adivinatorio y esotérico), que si lo has elegido genial, pero si no, genial también. Incluso si has elegido el camino mágico, pero el esotérico, no el adivinatorio, puede que quieras limpiar y magnetizar, pero no consagrar, ya que para ti no es necesario que tu mazo sea sagrado; o que quieras limpiar y sólo consagrar, porque la carga ya se la dará la entidad a la que consagras; o ninguna, porque en tu visión metafísica la energía fluye sola, porque es su naturaleza.
¿Ves? hay muchas opciones.
Lo único que sí es necesario es que sepas en qué crees tú, eso sí que es fundamental para que no te hagas un lío entre toda la información que puedes encontrar ahí afuera. Un abrazo.
Primero, y objetivamente, el Tarot es un mazo de cartas. Nada más. Todo lo demás que puede llegar a ser se lo da el uso que hace de él el tarotista. Es muy importante que lo tengas claro. Cada tarotista elige un Enfoque.
-Enfoque:
Es el marco teórico que el tarotista elige para usar su mazo. Esto incluye su visión de cómo funciona el mundo, el tiempo y la función del tarot en la vida del ser humano. En base a eso podríamos dividir los enfoques en tres: el enfoque adivinatorio, el enfoque esotérico y el enfoque terapéutico.
-Enfoque Adivinatorio:
Es la práctica del Tarot que lo considera un objeto que se usa para canalizar mensajes desde una entidad o divinidad o inteligencia superior a nosotros. El adivino (ad-divinus) está conectado directamente con la entidad y sólo entrega su mensaje, y si bien puede darlos de todo tipo, los más impactantes suelen ser los que hablan del futuro, ya que al ser "divinos" deben ser inequívocos (el Tarot no se equivoca), de lo que podemos deducir que hablan de un futuro que ya está dispuesto.
El fin de este enfoque es entonces comunicar un mensaje desde una entidad o inteligencia superior a los humanos y el Tarot se convierte entonces en una herramienta sagrada, lo que obliga a realizar ciertos rituales y a tener ciertos cuidados con el mazo para que conserve esa cualidad sacra.
-Enfoque Esotérico:
Es la práctica del Tarot que lo considera un objeto que se usa para escudriñar en las diversas realidades físicas y metafísicas del universo, con el fin de evolucionar espiritualmente. El enfoque esotérico ve al Tarot como una herramienta mágica que lo conecta con la inteligencia superior, pero al mismo tiempo, la reconoce como una manera de examinar y proyectar el interior del individuo, haciendo un puente entre ambos mundos. Para el enfoque esotérico lo importante es el ser humano y lo que este cree, por lo que los rituales son necesarios en la medida en que el tarotista los necesite.
Los mensajes del Tarot en este enfoque son orientativos, no hablan de un futuro irrevocable sino sólo de una proyección probable que debe ayudar a que el individuo se conozca a sí mismo, para encontrar su lugar en el mundo y alcanzar su máximo potencial, que son los objetivos del esoterismo.
-Enfoque Terapéutico:
En esta práctica del Tarot el enfoque está sólo en el individuo y su capacidad de encontrarse a sí mismo, sanando (de ahí que sea terapéutico) sus conflictos e inconsistencias internas a través de analizar las respuestas que tiene cada persona ante las ideas arquetípicas que se pueden asociar a las cartas, creando un lenguaje para comunicarse con el inconsciente del consultante. En este enfoque entonces, el tarot no es mágico ni sagrado, es sólo una herramienta terapéutica y por lo tanto, no necesita rituales.
La mayoría de los que practican este enfoque no proyectan el futuro en ninguna forma.
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| Da Vinci Tarot |
Dependiendo del enfoque que hayas elegido, entonces considerarás al Tarot como algo mágico o no. Esto es importante, porque si no consideras que el Tarot sea mágico entonces no necesitas para nada ni limpiarlo, ni magnetizarlo, ni menos consagrarlo para que te funcione.
-Limpiar (el Tarot):
Es un método por el cual eliminamos del mazo ciertas energías metafísicas que no queremos que el mazo tenga. Los hay muchos y muy diversos, desde dejar las cartas en sal, hasta darles reiki.
-Magnetizar o cargar (el Tarot):
Es un método por el cual le impregnamos al tarot ciertas energías metafísicas que queremos que el Tarot tenga. También las técnicas son muy diversas, porque la energía que se le impregna se elige de acuerdo al resultado que se quiere tener, por ejemplo, es muy común exponer al Tarot a la luz de la luna llena, debido a que la luna conecta con la emoción, la intuición y lo oculto.
-Consagrar (el Tarot):
Es un método por el cual entregamos al mazo a una entidad o fin exclusivo. La palabra consagrar viene de consecrare, que significa "hacer sagrado". La técnica que se use dependerá de a qué o quién se vaya a consagrar, cada entidad tendrá sus exigencias y requisitos. Cuando algo se consagra, se debe cumplir con los votos o promesas que se hayan realizado, porque de lo contrario el objeto se profana (de profanus "fuera del templo") y pierde su conexión con la entidad a la que se le ha conectado.
Otro artículo sobre estos términos en este link
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| Da Vinci Tarot |
Entonces ¿es obligatorio que todos los tarotistas carguen el mazo a la luz de la luna y lo guarden en un paño de seda y prendan velas y hagan oraciones de conexión y para conectar con alguna entidad antes de leer?
La respuesta es NO.
Sólo lo necesitas si has elegido alguno de los enfoques que llevan magia (adivinatorio y esotérico), que si lo has elegido genial, pero si no, genial también. Incluso si has elegido el camino mágico, pero el esotérico, no el adivinatorio, puede que quieras limpiar y magnetizar, pero no consagrar, ya que para ti no es necesario que tu mazo sea sagrado; o que quieras limpiar y sólo consagrar, porque la carga ya se la dará la entidad a la que consagras; o ninguna, porque en tu visión metafísica la energía fluye sola, porque es su naturaleza.
¿Ves? hay muchas opciones.
Lo único que sí es necesario es que sepas en qué crees tú, eso sí que es fundamental para que no te hagas un lío entre toda la información que puedes encontrar ahí afuera. Un abrazo.
sábado, 4 de abril de 2020
lunes, 30 de marzo de 2020
La mejor forma de aprender el Tarot, primera parte.
Me entusiasma mucho la cantidad de nuevos lectores e interesados en el tarot que aparece cada día. Sinceramente, ya lo he dicho en más de alguna ocasión, si de mí dependiera el Tarot se enseñaría en las escuelas, junto con filosofía y psicología. Sin embargo, no deja de inquietarme la facilidad con la que las personas quieren tenerlo todo ahora, ya, a cambio de nada.
Uno no va el primer día que entra a estudiar medicina y le dice al profesor: "ya, dame un cuerpo que quiero operar". Uno se forma teóricamente, aprende las técnicas que otros antes que él desarrollaron con éxito y cuando esa información ya está correctamente integrada, practica, primero con asistencia y luego ya de forma independiente. Es cierto que en una lectura de Tarot no arriesgamos la vida de nadie y quizá el ejemplo es exagerado, pero representa bien lo que quiero decir.
Yo soy la primera cuando de apoyar la individualidad se trata. He defendido y me he ganado insultos de todas clases por contradecir cuando otros colegas experimentados decretan que se debe hacer algo de una manera fija. Pero hago eso no con el fin de que las personas nuevas crean que basta con agarrar el mazo y ya, sino con el fin de que tengan la libertad de buscarse a sí mismas y a su propia manera de aprender y practicar, que no queden atrapadas en rituales, en supersticiones y miedos ajenos. Aprender el Tarot requiere un proceso y ese proceso requiere disciplina y tiempo.
Igual que para leer no basta con aprender como se escriben las letras y como suenan, para interpretar el Tarot tampoco basta con saber los significados y saber esquemas de tiradas. Aprender a interpretar implica recorrer etapas, las mismas que un niño recorre cuando aprende a leer. Es un proceso en el que muchas veces más adivinamos que razonamos, memorizando palabras clave y combinaciones. Vemos una torre y un diablo y entendemos que es algo malo, como cuando un niño ve una lata y le dice a su madre "guisantes", pero no porque sepa leer lo que la lata dice, sino porque ha asociado las imágenes de los guisantes con la imagen de la palabra en una lata anterior y lo memorizó. El proceso de asociar letras con su sonido para formar palabras se llama "decodificar". Nosotros en el Tarot aprendemos a decodificar cuando identificamos cada carta y sabemos asociarla a un significado, y entonces podemos explicar racionalmente por qué la torre con el diablo la veíamos como algo malo.
Ese proceso es fundamental, pero decodificar no es interpretar. Un niño puede repetir una palabra porque sabe como suenan las letras, sin ser capaz de identificar la palabra ni su significado, y puede así leer una oración completa sin comprender en absoluto la información que contiene. Así también nos sucede cuando no logramos "juntar" una carta con otra. Estamos decodificando, pero no estamos interpretando.
Entender esto te ayudará a elegir un método adecuado para aprender lo que realmente necesitas aprender:
A mis queridas alumnas intento enseñarles las cartas como situaciones y energías en las que puedan situarse. De esa forma es mucho más sencillo interpretar, y no simplemente decodificar. Por eso es que Permite lecturas más amplias y con pocas limitaciones. También define el estilo de cada tarotista, ya que el proceso de interpretación es relativo al sujeto, habrá interpretaciones más racionales, más emocionales, más prácticas, más simples y más complejas, más optimistas y pesimistas, dependiendo de cada lector. En fin, interpretaciones más ricas.
La segunda parte de este artículo ya está disponible en este enlace.
Uno no va el primer día que entra a estudiar medicina y le dice al profesor: "ya, dame un cuerpo que quiero operar". Uno se forma teóricamente, aprende las técnicas que otros antes que él desarrollaron con éxito y cuando esa información ya está correctamente integrada, practica, primero con asistencia y luego ya de forma independiente. Es cierto que en una lectura de Tarot no arriesgamos la vida de nadie y quizá el ejemplo es exagerado, pero representa bien lo que quiero decir.
Yo soy la primera cuando de apoyar la individualidad se trata. He defendido y me he ganado insultos de todas clases por contradecir cuando otros colegas experimentados decretan que se debe hacer algo de una manera fija. Pero hago eso no con el fin de que las personas nuevas crean que basta con agarrar el mazo y ya, sino con el fin de que tengan la libertad de buscarse a sí mismas y a su propia manera de aprender y practicar, que no queden atrapadas en rituales, en supersticiones y miedos ajenos. Aprender el Tarot requiere un proceso y ese proceso requiere disciplina y tiempo.
Igual que para leer no basta con aprender como se escriben las letras y como suenan, para interpretar el Tarot tampoco basta con saber los significados y saber esquemas de tiradas. Aprender a interpretar implica recorrer etapas, las mismas que un niño recorre cuando aprende a leer. Es un proceso en el que muchas veces más adivinamos que razonamos, memorizando palabras clave y combinaciones. Vemos una torre y un diablo y entendemos que es algo malo, como cuando un niño ve una lata y le dice a su madre "guisantes", pero no porque sepa leer lo que la lata dice, sino porque ha asociado las imágenes de los guisantes con la imagen de la palabra en una lata anterior y lo memorizó. El proceso de asociar letras con su sonido para formar palabras se llama "decodificar". Nosotros en el Tarot aprendemos a decodificar cuando identificamos cada carta y sabemos asociarla a un significado, y entonces podemos explicar racionalmente por qué la torre con el diablo la veíamos como algo malo.
Ese proceso es fundamental, pero decodificar no es interpretar. Un niño puede repetir una palabra porque sabe como suenan las letras, sin ser capaz de identificar la palabra ni su significado, y puede así leer una oración completa sin comprender en absoluto la información que contiene. Así también nos sucede cuando no logramos "juntar" una carta con otra. Estamos decodificando, pero no estamos interpretando.
Entender esto te ayudará a elegir un método adecuado para aprender lo que realmente necesitas aprender:
-Nivel 1: Identificar las cartas. Empieza por tomar tu mazo y mirarlas, para que puedas saber qué carta es cada una sin confundirte con sólo una mirada.
-Nivel 2: Si ya conoces las cartas ahora puedes empezar a asociarlas a un significado.
-Nivel 3: Ahora que ya sabes un set de significados, entonces empieza a trabajar la interpretación.Aprender nuevos sets de significados te dará más opciones de decodificación, pero no te ayudará a desarrollar la interpretación. La interpretación se desarrolla en la experiencia de cada significado, es lo que conocemos como comprensión lectora. Necesitas tomar todos los datos que te dan las cartas en individual y asignarles un sentido, relacionarlo con otras emociones o percepciones propias y así poder unirlas dentro de un mensaje coherente. Este proceso se realiza mediante la interiorización de los conceptos que cada carta entrega, no como palabras clave memorizadas, sino como experiencias físicas o emocionales. Por eso es que siempre sugiero:
"Eviten ver las cartas como si fueran una lista de palabras clave".
A mis queridas alumnas intento enseñarles las cartas como situaciones y energías en las que puedan situarse. De esa forma es mucho más sencillo interpretar, y no simplemente decodificar. Por eso es que Permite lecturas más amplias y con pocas limitaciones. También define el estilo de cada tarotista, ya que el proceso de interpretación es relativo al sujeto, habrá interpretaciones más racionales, más emocionales, más prácticas, más simples y más complejas, más optimistas y pesimistas, dependiendo de cada lector. En fin, interpretaciones más ricas.
La segunda parte de este artículo ya está disponible en este enlace.
jueves, 26 de marzo de 2020
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